
Las historias tienen poder. Desde el inicio de la humanidad, los relatos han sido una parte importante de la sociedad y la cultura; pero crear un relato de impacto no es fácil. Anne Lamott decía que armar una buena historia y saber contarla es algo tan sencillo y agradable como intentar bañar a un gato.
En comunicación el storytelling es una estrategia que ha cobrado relevancia desde hace varios años, debido a la necesidad de implicar a la audiencia y diferenciarse dentro del contexto.
Aunque todos somos capaces de contar una historia, retener la atención del público, apelar a las emociones y posicionarse con la audiencia es un ejercicio que requiere práctica y el desarrollo de habilidades narrativas específicas.
Fases del Storytelling

Al establecer la estrategia del storytelling hay que plantearse qué huella cultural quiere dejar nuestro proyecto en la audiencia a la que nos dirigimos. Para determinar esta huella es necesario definir con precisión la misión y las acciones que llevamos a cabo para hacerla realidad.
La comunicación ayuda a crear historias a partir de tres interrogantes: de qué se está hablando, a quién nos dirigimos y cuál es la manera más idónea para transmitir el mensaje.
Una buena historia no siempre requiere de las palabras. Hoy existen muchos formatos que nos pueden ayudar a conectar el relato con la audiencia. Antes de poner manos a la obra asegúrate de tener claro a qué público quieres llegar, cuál es tu objetivo al contar esta historia, cómo te ayudará a posicionar tu misión y qué espera tu público.
Haz de la tuya una historia memorable que apele a las emociones y que conecte con tu audiencia. Las historias tienen poder. ¿Cómo vas a contar la tuya?
Portavoz

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